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jueves, 10 de mayo de 2012

EL ESCUDO DE LA IGLESIA, LA MANZANA DE LA DISCORDIA

EL ESCUDO DE LA IGLESIA, LA MANZANA DE LA

 DISCORDIA
 





Tomando fotos, tanto en Salamanca, como en Villalba de los Llanos, me encuentro esta heráldica.

En la Iglesia de la Asunción de este municipio, este sacro lugar, fue mandado construir por los Enríquez.

Mi sorpresa es cuando hallo, en la parte lateral de la derecha, a la altura del primer arco, un escudo labrado que conculcan el origen del primitivo, tomando como tal, sus rasgos parecidos al de los Enríquez.

Meto el zoom y observo atónito, como no guarda los códigos del blasón de los Enríquez, siendo un elemento discordante.

Entiendo que lo realizaron en memoria de los Enríquez, acompañado por dos ángeles.

Nadie me ha sabido dar una explicación, algunos, no se han dado cuenta del tremendo error.

Para los no documentados es la manzana de la discordia, aunque he encontrado alguna más en esta Iglesia.

La disparidad de criterio aparece en la foto superior donde observamos el 1º y 4º cuartel aparecen dos cruces floronadas y en el 2º y 3ºlos castillos.

Los escultores de este blasón rompieron los códices de diseño que pertenecen a los Enríquez, según la Real Academia de la Historia:

He buscado un ESCUDO de esta familia nobiliaria, para que comprendan, el desatino habido, Este escudo que les muestro, pertenece a la casa de Dª María la Brava, casada con Enrique Enriquez, sita en la Plaza de los Bandos, en Salamanca.


En definitiva, las armas de los Enríquez, se blasonan como sigue: escudo cuartelado; 1º y 4º de gules, un castillo de oro aclarado de azul; 2º y 3º de plata, una cruz floronada de púrpura.

Es similar al tallado en piedra, en Villalba de los Llanos, salvo la corona que debe pertenecer por descendencia al rey Fernando III El Santo. Recordemos que, D. Fernando, cuando conquistó Sevilla, para la causa cristiana, tomó el título de "SEÑOR DE VILLALVA", un título de alta alcurnia y linaje, en aquella época y que por descendencia llegó a D. Enrique Enríquez.

JOSÉ ANTONIO RODRÍGUEZ PEÑA